Dicen que, cuando terminan las Navidades, llega la temida cuesta de enero.
Terminan los excesos.
La cuenta bajo mínimos.
Abres la nevera, la miras con esperanza y está vacía.
Parece una tragedia pero...
Es una señal.
Porque hay una ley no escrita que se cumple siempre:
cuando el hambre aparece, nadie sobrevive solo.
La única forma de seguir adelante es organizarse para seguir zampando

Los Juegos con Hambre son unas jornadas gastronómicas internas pensadas para compartir, colaborar y pasarlo bien entre compañeros…
pero también para organizarse, improvisar, sobrevivir al hambre en grupo y preparar una buena sobremesa para los próximos viernes.

No es un concurso cualquiera.
No es solo cocinar.
Y desde luego, no es una comida normal de oficina.

Aquí no hay recetas maestras ni chefs estrella.
Hay personas con hambre, cocina de batalla y equipos que tendrán que ponerse de acuerdo para demostrar quién conquista nuestros estómagos en horas tan bajas.

Y si crees que estás preparad@, sigue leyendo…
porque hay mucho más.
Eso sí, hasta en la guerra hay reglas.

 

Regla 1 · Plazas limitadas

No todo el mundo puede entrar en la arena.

En esta primera edición se abrirá un número limitado de plazas para participar.
La idea es que el grupo sea lo suficientemente grande para que la experiencia sea interesante,
pero no tan grande como para que cocinar se convierta en una pesadilla logística.

Cuando se alcance el número máximo de participantes,
las inscripciones se cerrarán a saber 20 personas, en caso de no llegar se reajustarían los equipos.

LOS PLAZOS ESTARÁN ABIERTOS DESDE AHORA Y HASTA COMPLETAR PLAZAS, DEJANDO UN LÍMITE DE 7 DÍAS PARA QUE COMIENCEN LOS JUEGOS…


Regla 2 · Equipos aleatorios

Aquí no se elige bando.

Una vez cerradas las inscripciones, los equipos se formarán de manera totalmente aleatoria.
Departamentos, perfiles y estilos se mezclarán para crear grupos equilibrados… o al menos interesantes.

Cada equipo tendrá que:

ponerse de acuerdo

organizarse

y decidir cómo afrontar su jornada gastronómica

Porque sobrevivir en grupo siempre es más entretenido.

LOS EQUIPOS SERÁN INDICADOS TAN PRONTO COMO SE HAGA EL SORTEO


Regla 3 · Representación del equipo

Todo equipo necesita un nombre y un escudo.

Una vez formados, cada equipo deberá elegir una forma de representarse frente al resto. Más adelante, estas identidades servirán para reconocer a los equipos durante el juego y en las valoraciones finales.


Regla 4 · Una jornada, una propuesta

Cuando te toca cocinar, te toca de verdad.

En cada jornada, un único equipo será el encargado de preparar la propuesta gastronómica para el resto de participantes.

El formato exacto (número de platos, categorías, reparto de tareas) se definirá en función del número total de personas inscritas, para que todo sea viable y equilibrado.

LAS JORNADAS SE REALIZARÁN LOS VIERNES A PARTIR DE LAS 15:15 EN BERNIA 1 📍

Regla 5 · Valoraciones en grupo

Aquí se decide en conjunto.

Después de cada jornada, los equipos que no han cocinado valorarán la experiencia de forma conjunta.
No se trata de puntuar individualmente, sino de comentar, debatir y llegar a una valoración consensuada.

Las normas exactas de puntuación se explicarán antes del inicio del evento,
pero la idea es clara:
opinión compartida, decisión en grupo.


Regla 6 · El ranking es secreto

La tensión se mantiene hasta el final.

Las puntuaciones y el ranking general no serán visibles durante el desarrollo del juego.
Nadie sabrá quién va ganando… ni quién va último.

Todo se revelará en la jornada final.
Cuando ya no haya marcha atrás.

REGLA 7 · LA MÁS IMPORTANTE DE TODAS

Aquí se viene a disfrutar

Antes de hablar de puntos, rankings o ganadores, hay algo que tiene que quedar claro desde el principio: lo más importante de Los Juegos con Hambre es divertirse.

Esto no va de hacerlo perfecto, ni de ganar a cualquier precio, ni de demostrar quién cocina mejor. Va de hacer equipo, de compartir tiempo fuera de la rutina, de reírse de los errores, de celebrar los aciertos y de sentarse juntos a la mesa, que al final es de lo que va todo esto.

Aquí no hay enemigos.
Hay compañeros con hambre.

Y si al terminar una jornada alguien dice “esto habría que repetirlo”, entonces el juego habrá funcionado. Porque en Los Juegos con Hambre se gana cuando todos salimos con buen sabor de boca.

Eso sí, aunque lo importante sea disfrutar del camino, el equipo que mejor lo haga no se irá con las manos vacías. Al finalizar el concurso, el equipo ganador tendrá una sorpresa. Porque divertirse está bien… pero celebrar juntos el final, todavía mejor.

Si después de leer todo esto
has notado un ligero rugido en el estómago,
tranquilo: es normal.

Los Juegos con Hambre están a punto de comenzar
y queremos contar contigo desde el principio

Scroll al inicio